La respuesta existe, el objeto existe, sólo se trata de regresarle al auto el poder de seducir, el poder de levantar miradas en cada esquina, de despertar deseo, envidia y hasta de brindar personalidad a quien lo conduce, es por ello, que en SEAT somos obsesivos por cada línea, por cada pieza, por la vitalidad del diseño, por la deportividad, por la ingeniería, por cada uno de los detalles, que hace de SEAT algo más que creadores de autos; nos convertimos en creadores seducción total, provocadores de autoemoción. Esto se refleja de manera sublime en el Nuevo Ibiza.
Más que un auto, seducción pura.